Después de un tratamiento para blanquear los dientes, o durante el tratamiento en caso de que se necesite más de una sesión, es esencial la participación del paciente en relación a una correcta higiene bucal. La disminución en el consumo de alimentos ricos en colorantes (café, té, vino tinto, ketchup) y una menor frecuencia del hábito de fumar son esenciales para evitar un retroceso del tratamiento.
El tratamiento de blanqueamiento dental no es permanente, sin embargo con las técnicas y medios utilizados por nosotros, nos permite mantener unos dientes blancos por períodos de tiempo cada vez más largos, con una duración media de 2 años, hasta el nuevo procedimiento.
